Érase una vez, para ceñirnos al fiel comienzo, un grupo de ideales que danzaban sin ton ni son entre el aire… colándose entre las rejas de las ventanas, rozando las hojas de los árboles que también guardaban su propio ritmo, explorando los rincones, porque eran unos ideales sumamente curiosos y volando con el viento, queriendo imitar a las aves. Pero no estaban solos. Los sueños hacían su papel de acompañante y su danza se antojaba como única. Aún era pronto para confirmar la buena marcha de la relación pero lo cierto es que compartir el aire y la libertad incitaban a querer ir más allá creando la ilusión detrás de cada encuentro.
Así, un día, nos encontramos con ellos y decidimos hacerlos nuestros. Y de esta formar surgió El Gato de 5 Patas, con un puñado de ideales cargados a las espaldas y la divina ambición de querer cambiar algo. Pronto escudriñamos en el tejido asociativo de Rivas y nos hicimos un hueco dentro de él.....
...porque juntando varias voces haciamos más eco...
El Gato de 5 Patas se creó en el año 2001, y fue constituida como Asociación plural, independiente y sin ánimo de lucro, momento en el que el primer equipo de monitores se formó.
Es desde esta experiencia y desde la reflexión y estudio, desde donde intentamos perfilar nuestra línea de trabajo.
La realidad sobre la que se actúa es doble.
Por un lado personas con discapacidad que quieren disfrutar de su ocio, por derecho propio.
Por otro, personas sin discapacidad, asociaciones y servicios que requieren conocer y participar en la sociedad y en el ocio de las personas con discapacidad.
Desde El gato de 5 Patas denunciamos las situaciones de injusticia social que afectan a los ciudadanos directamente relacionados con la actividad que desarrollamos desde la Asociación; y también, aquellas otras que de manera indirecta nos afectan como parte de esta sociedad e implican directamente a otros colectivos de personas que también se encuentran en situación de desventaja social.